miércoles, 28 de mayo de 2014

... de barra en barra

Si hay algo que caracteriza a la mayor parte de los españoles es nuestra pasión por socializar y hablar hasta con las paredes. Quién más y quién menos, acaba charlando con el de al lado en la sala de espera del médico o en el bar mientras se pone verde al árbitro de turno… ¡Es inevitable!


Cartel de tapas por Madrid
Pero no nos creamos que esto es algo innato, en absoluto… Es algo que va más allá y se perfecciona diariamente. ¿La fórmula secreta? La podemos encontrar en nuestros queridos bares, auténticas escuelas de sociólogos, cuna de expertos en todos los temas habidos y por haber.


Si, nuestra mayor y más importante red social, el lugar donde nos olvidamos de todo y somos un poco más felices. Está en nuestros genes y de ahí las incontables excusas que podemos inventarnos para tomar una caña en la barra con una buena tapa y un par de amigos.


Si dudáis sobre lo que digo, los resultados de un estudio publicado por Coca Cola en 2013 hablan por sí solos. En España hay un bar por cada 132 habitantes, más de dos tercios de los españoles conocemos el nombre del camarero de nuestro bar favorito y lo que es más fuerte, ¡cerca del 30% le dejarían las llaves de su casa! 


Pero eso sí, a sibaritas no nos gana nadie. Aunque el local se presente como el mejor, si la oferta gastronómica no está a la altura, queda desestimado como opción. ¡Total, sólo en Madrid hay más bares que en toda Noruega!

De hecho, somos capaces de conocer los bares de una ciudad por las tapas que ponen, ¡que a nuestro estómago no se le puede dar cualquier cosa! Sino párate a pensar, ¿Cuál es el bar más lleno? Aquel que pone las mejores tapas, aunque bueno, cuando digo las mejores tapas, no sólo hablo de calidad, la cantidad es fundamental.

Para profundizar un poco más sobre el tema, me puse manos a la obra y he preguntado a algunas personas cercanas cuál creen que es la tapa más típica en Madrid. He de decir que el top 5 lo forman el 80% de las respuestas, por lo que casi hubo unanimidad.

Tapa de tortillaA ver qué os parecen los resultados:

  • Tortilla
  • Bravas
  • Calamares
  • Callos
  • Aceitunas - patatas


Tanta importancia y magnitud han alcanzado las tapas en los últimos tiempos, que los grandes cocineros las elaboran como entrantes en sus menús degustación e incluso, las presentan en los concursos gourmet con combinaciones innovadoras e impensables. Pero esto no se limita sólo a bares, hay ciudades que organizan concursos para elegir la más creativa y buena. 

Modernos, clásicos, castizos, concurridos, tranquilos, pequeños, grandes, de barra, de mesa... infinitos bares que compiten por un mismo objetivo: servir de punto de encuentro en nuestras reuniones con amigos, familia, pareja, compañeros o simplemente para matar el bicho de la sociabilidad vecinal. 


En fin… seguro que ya tenéis vuestro top 10 elegido pero como dice mi padre, el saber no ocupa lugar y mucho menos, cuando se trata de conocer lugares nuevos donde merece la pena tomar la penúltima. Os propongo una docena de sitios donde hay buen ambiente, la tapa es la protagonista de la oferta culinaria y sobre todo, el bolsillo lo agradecerá:
Patatas bravas
  • Melos, Lavapiés. De las mejores croquetas que he probado. Las raciones son tamaño XL.
  • Alba 88, Goya. Tapas contundentes y abundantes acompañadas de una buena Estrella Galicia de barril. Lo mejor la chistorra con patatas y pimiento verde.
  • Kybey II, entre Quevedo y Bilbao. Las mejores patatas fritas con las combinaciones de cabrales, ali oli o bravas. 
    Calamares a la andaluza
  • El Metropolitano, Moncloa. Renovado hace 4 años, ofrecen excelentes patatas bravas.
  • Casa Paco, cerca de La Latina. Sin duda, la tortilla y las croquetas, ¡Están de muerte!
  • Copas Rotas, Gran Vía. Una buena tapa acompañada de una copita de vino...
  • Docamar, Ventas. Probablemente las mejores bravas de Madrid. También los amantes de los callos podrán deleitarse con una tapa excelente y deliciosa.
  • Los Gatos, barrio de las letras. Bar castizo típico madrileño que ofrece tapas muy variadas y de excelente calidad. Eso sí, el trato del personal es bastante mejorable.
  • La Campana, Sol. Sin duda, bar típico de calamares. Un obligado en Madrid por su calidad. El hándicap es que es pequeño, por lo que hay muchos olores a fritanga y siempre está lleno.
  • Rey de Tapas, Fuencarral. La consumición es un pelín más cara, pero te dan a elegir entre una selección de tapas, como tosta de gulas con tomate, rabas, bravas...
    Aceitunas y patatas
  • La Antequerana, Pacífico. Ponen tapas andaluzas y sirven unos molletes espectaculares. Otro punto positivo: puedes pedir Alhambra especial 1925. El problema es el precio.
  • Entre Cáceres y Badajoz, Ramón de la cruz. Con la consumición te ponen tapas abundantes y típicas como gazpacho, bravas, ensaladilla...

Si soy sincera, me gusta mucho la cocina elaborada e innovadora, en la que el toque maestro de un chef es capaz de elevarte a otra dimensión (sin necesidad de disfrazar los alimentos). Por otra parte, también soy de las de una buena caña, unas bravas, mejor compañía y sobre todo, un hueco en la barra de bar. Dos conceptos completamente diferentes que aunque muchos locales traten de fusionar, por el momento no han conseguido.

Es cierto que tenemos locales modernos (ahora denominados "Gastrobares"), con arriesgadas decoraciones y un nuevo concepto de tapeo de autor, pero bajo mi punto de vista, el trato personal y el precio son dos asignaturas pendientes que necesitan mejorar. 


Parece que nos estamos olvidando de que los bares son y tienen que seguir siendo lugares entrañables y agradables, refugio de los amantes del buen comer y de una tertulia amena. Sí, me declaro fan incondicional, cronista y fiel defensora del patrimonio que representan y con ellos, sus barras, testigos mudos de los mejores momentos de muchas generaciones. 


¿Que a dónde me llevarás? ¿Todavía lo dudas? Pues entonces, ¿Qué te parece si esta noche quedamos y hacemos un "de Barra en Barra y sigo porque me toca"?

















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