viernes, 21 de marzo de 2014

... para empezar con buen pie


Si hay algo que admiro del ser humano es la capacidad de sacrificio ante la falta de tiempo. Por 5 minutos somos capaces de levantarnos de la cama de un salto, meternos en la ducha con los ojos todavía cerrados y tan sólo 3 minutos después, con la manga de la camisa a medio poner y los ojos clavados en el periódico, abrasarnos la boca con el café a temperatura volcánica. Y yo me pregunto: ¿realmente compensan esos 5-10 minutos de más en cama las interminables maratones?

Definitivamente la relación entre cama – desayuno es inversamente proporcional al tiempo. No deja de ser una lucha encarnizada en la que siempre gana el mismo: la cama. ¿El motivo? Cualquiera que se os ocurra. Ir al filo de la navaja es un estado permanente del humanoide típico español.


De todas formas, a pesar de que estoy yendo en contra de las leyes de la naturaleza, el tema de hoy va de ese gran momento olvidado en la vida de muchos: el desayuno.


Como nunca llueve a gusto de todos he segmentado los lugares recomendados en 3 grupos diferentes: Para los golosos, para los salados y para los domingueros (que todos llevamos uno dentro).
Comenzaré con los golosos, ya que a nadie le amarga un dulce y menos si es por la mañana.

PARA LOS GOLOSOS: El madrugón se verá compensado con creces si vais a:

Desayuno dulce croissant- Pomme Sucre. La mismísima sucursal de París en la calle barquillo. Sentarse a degustar sus deliciosas palmeritas con una taza de café es un placer reservado solamente a aquellos capaces de ganar la batalla a la cama. Por supuesto, mi tema pendiente es la tarta Sacher que tienen expuesta. Nada tiene que envidiar a la original.

- Mama Framboise. Sin salir de París y muy cerquita, encontramos este entrañable y delicado lugar. ¿Lo mejor? Las tartaletas de frambuesa, los croissants, brioches y el mimo con el que preparan el café. Sin duda un obligado.

- El Bistró de la Central. Cambiamos París por Nueva York, mesas por libros y prisas por tranquilidad. Dejarte llevar por la magia de una buena novela mientras sientes el éxtasis de su tarta de chocolate acompañada de una buena taza de café, no tiene precio.

- Oita Café. En la misma calle tropezamos con otro encantador lugar. Aunque la pastelería está hecha por el obrador de Pomme Sucre, merece la pena visitarlo y pedir un café con un croissant o una porción de panettone. Plan perfecto para empezar el día como se merece. 

PARA LOS SALADOS: Si por el contrario, eres de esos que disfrutan con lo tradicional, te recomiendo los siguientes:

Desayuno Salado tostada con tomate y aceite- Harina. Una de las mejores panaderías artesanas de Madrid. La decoración minimalista es ideal para sentarte y pedir el magnífico capuccino con la tostada de tomate y jamón ibérico. Sin duda un placer no apto para cualquier paladar.

- Le Pain Quotidien. Imprescindible pedir la cesta de panes y los huevos Benedictine. El café es muy bueno y tienen una carta de tés bastante amplia. Aunque yo no he probado el surtido dulce tiene bastante éxito. Eso sí, el aforo siempre está completo.

- Panela&Co. Viaje a través de los sentidos. Eso es lo que experimentas en este local pidas lo que pidas. Imprescindible pedir el Bagel, bien sea con crema de queso y salmón o crema de queso y mermelada. ¡Impresionante! El café es aceptable, sin más.

- Maria’s Bakery. Uno de los lugares con más encanto de la capital. Tiene más de 40 tipos de panes que dejan boquiabierto a todo el que se atreva a probarlos. La decoración, el trato, la calidad y el ambiente le dan una magia dificilmente superable.

PARA LOS DOMINGUEROS: Por último, dedico este apartado a una costumbre que se ha puesto de moda recientemente: el Brunch.

Brunch Madrid
- Carmencita. Un básico en la guía de los mejores brunch de Madrid al estilo neoyorkino. Los huevos benedictine son un obligado, las hamburguesas están de muerte y por último, con la tarta de zanahoria desearás que el tiempo se pare indefinidamente.

- Oliver. Cambiamos a un ambiente más british. Los huevos benedictine son una delicia, el revuelto con queso y hierbas no deja indiferente y sobre todo, el hummus con pan de pita es un vicio. ¡Por cierto! Nunca sin su Bloody Mary. ¿El talón de Aquiles? El zumo de naranja no es natural y como vayas más tarde de las 13.45h no encontrarás sitio.

- La Candelita. El toque picante caribeño de los Brunch. Si no quieres comerte mucho la cabeza puedes elegir menús cerrados: el desayuno criollo con carne mechada, frijoles negros y arepas y el  continental con huevos revueltos, salchichas y pan tostado. Todo ésto acompañado de su especialidad: los cócteles (son increíbles).

- Olsen. Para cerrar el capítulo, estilo nórdico 100%. Con más de 80 Vodkas a tu disposición, imprescindible probar los bagel de espinacas o de queso con ahumados, por no hablar del blini con salmón ahumado, alcaparras, crema de queso y pepino. ¡Empiezo a salivar! De todas formas, tienen más de 12 tipos diferentes de brunch para todos los gustos.

¿Queréis saber por qué el desayuno ha caído en el olvido de muchos de nosotros? El culpable es el listo que escribió que el desayuno es la comida más importante del día. ¿El motivo? no especificar el lugar de autos. Si es que no todo vale y después pasa lo que pasa...

Pereza al levantarseOjo, a los defensores incondicionales de la cama, alias hooligans, dejadme deciros que abrir la mente y explorar nuevas opciones es enriquecedor. Por eso, una vez me hagáis caso y sigáis mis indicaciones os recomiendo volver a leer esta entrada... le encontraréis un nuevo sentido.

Estoy segura de que después de visitar estos lugares, aunque la balanza siga inclinándose por el lado de la cama, el pulso estará más equilibrado. ¿A quién no se le hace la boca agua imaginándose ante un desayuno así? Yo estoy a punto de levantarme y lanzarme a la aventura de los sentidos, pero esperaré a que me permitas compartir la experiencia contigo. 














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